Dejamos de depender del router del proveedor
Teníamos unos veinte dispositivos Zigbee repartidos entre planta baja y primer piso. El problema no era la cantidad, sino que cualquier corte de fibra dejaba las luces y las persianas sin respuesta. Ahora el servidor con Home Assistant vive en un mini PC junto al cuadro eléctrico y las rutinas de la mañana arrancan igual, con o sin red. Lo que más notamos fue la latencia: las órdenes se ejecutan en menos de un segundo, sin pasar por ningún servidor externo.